El viernes 15 de noviembre, el centro vecinal del barrio 6 de agosto fue el escenario de un taller de promoción de salud integral centrado en niñas, niños y adolescentes. Articulado por la Fundación UMMEP y diversos colectivos de salud, el encuentro se desarrolló en formato de estaciones lúdicas y participativas, poniendo en el centro el derecho a la salud como un acto comunitario, preventivo y político.
En una jornada que se extendió de 10 a 13 horas, el barrio 6 de agosto fue testigo de una experiencia de articulación comunitaria en torno a la salud integral de las infancias. La actividad, organizada en el marco del proyecto “Trabajando en red por el derecho a la salud visual y la construcción intercultural junto a comunidades migrantes de la periferia cordobesa”, contó con la participación de diversos colectivos que, desde distintas disciplinas, desplegaron propuestas lúdicas, preventivas y educativas.
El Observatorio Interdisciplinario de Salud, que mensualmente comparte saberes en el segmento radial “La Fragua” de Radio La Chispa —la radio del Centro Oftalmológico Che Guevara—, presentó el “Caleidoscopio de la Salud”, una actividad creada en conjunto con niñas y niños presentes. Además, Luisina, fonoaudióloga del equipo propuso dinámicas para el cuidado de la salud vocal, invitando a los más chicos a explorar su voz como herramienta de expresión y bienestar.
Por su parte, el Colectivo de Trabajadorxs de la Salud Bucal, junto al Espacio de Salud Irma Carrica, montó una estación dedicada a la prevención y promoción de la salud bucal. A través de juegos y actividades participativas, abordaron hábitos saludables y realizaron atenciones puntuales a infancias del barrio.
También estuvo presente una mesa de Salud Mental, integrada por trabajadorxs del Centro Oftalmológico Che Guevara, quienes propusieron dinámicas de acompañamiento emocional y vínculo para niñas, niños y sus madres. La jornada cerró con una emotiva obra de títeres a cargo de Carbón, artista y docente de teatro, quien se sumó solidariamente a la iniciativa luego de haber sido paciente del centro. Su propuesta artística no solo entretuvo, sino que también abrió preguntas sobre el cuidado colectivo y la justicia social.
Todas las personas y colectivos participantes pusieron sus saberes al servicio de una salud que se ejerce en comunidad, desafiando las lógicas mercantilizadas que niegan el acceso equitativo a este derecho fundamental. El taller fué, una vez más, una muestra viva de que otra salud es posible.