Durante los primeros días de Junio y en un trabajo hermanado con la ONG @juanitamorojujuy se abrieron distintos puntos de alfabetización para llevar adelante el programa internacionalista Yo sí puedo. Todo esto en el marco del proyecto de cooperación internacional Mujeres que fortalecen mujeres. En este caso le mostramos uno de los relevamientos realizados en Alto Comedero junto a Alejandra, vecina comprometida con la comunidad.
En el marco del proyecto de cooperación internacional “Mujeres que fortalecen mujeres”, y en articulación con la ONG Juanita Moro Jujuy, se están llevando a cabo relevamientos territoriales para la implementación del programa de alfabetización “Yo, Sí Puedo” en distintos barrios y comunidades de la provincia. Durante los primeros días de junio, se abrieron los primeros puntos de trabajo, con el objetivo de identificar a personas adultas en situación de analfabetismo o con escolaridad interrumpida, y acompañarlas en un proceso educativo con enfoque popular, inclusivo y emancipador.
Uno de estos relevamientos tuvo lugar en Alto Comedero, donde el equipo de trabajo recorrió el barrio junto a Alejandra, una vecina comprometida con su comunidad. Alejandra facilitó el contacto con familias, explicó el propósito del programa y ayudó a generar confianza entre quienes podrían beneficiarse de las clases. Su rol como referenta local fue clave para visibilizar necesidades, mapear intereses y construir una red de contención que sostenga el proceso más allá de las aulas.
El programa “Yo, Sí Puedo”, desarrollado originalmente en Cuba y replicado en decenas de países, utiliza una metodología audiovisual que permite alfabetizar en apenas unas semanas, respetando los saberes previos de las personas y vinculando la lectura y la escritura con la realidad cotidiana. En Jujuy, su implementación no solo busca garantizar el derecho a la educación, sino también fortalecer la organización comunitaria, promover la participación de las mujeres y tejer soberanía popular desde lo local.
Estos pasos marcan la continuidad de una iniciativa que, más que entregar contenidos, busca devolver dignidad, voz y herramientas de transformación a quienes históricamente han sido excluidos del sistema educativo. Como dice una de las consignas del programa: “Leer y escribir no es solo descifrar letras, es descifrar el mundo para cambiarlo”.