Por esto trabajamos, luchamos y resistimos tozudamente: por la salud, que no es mas que el derecho a poder ser feliz. GRACIAS CUBA!

Hace 4 meses llegaba al centro oftalmológico Che Guevara un muchacho de 36 años, del interior profundo de Entre Rios, totalmente ciego por cataratas. Vino con su hermana, quien debió dejar todo para dedicarse a cuidarlo, pues estaba postrado en un rincón, sin posibilidades de nada. Ahora regresó por la cirugía de su otro ojo, […]

Por esto trabajamos, luchamos y resistimos tozudamente: por la salud, que no es mas que el derecho a poder ser feliz. GRACIAS CUBA!

Por esto trabajamos, luchamos y resistimos tozudamente: por la salud, que no es mas que el derecho a poder ser feliz. GRACIAS CUBA!

Hace 4 meses llegaba al centro oftalmológico Che Guevara un muchacho de 36 años, del interior profundo de Entre Rios, totalmente ciego por cataratas. Vino con su hermana, quien debió dejar todo para dedicarse a cuidarlo, pues estaba postrado en un rincón, sin posibilidades de nada. Ahora regresó por la cirugía de su otro ojo, y verlo llegar solo, sonriente, enterarnos que ya trabaja, que pudo hacer algo tan sentido para él como ir al cementerio y buscar la tumba de su madre…hasta mas delgado está, y dicen las malas lenguas que consiguió novia. En un ratito destapamos ese parche y la felicidad será completa; la de él, su familia y la de todos los que hacemos Operación Milagro, porque por esto trabajamos, luchamos y resistimos tozudamente: por la salud, que no es mas que el derecho a poder ser feliz. GRACIAS CUBA!