Natalicio de José Martí: 28 de enero de 1853

Tal es el poderío de los “Gigantes de Siete Leguas” en el siglo XXI, que nuestra tarea como revolucionarixs deber ser la de dar batalla en todos los frentes de dominación de sus botas.   Recordar es hacer historia en tiempo presente. Hoy, 28 de enero, el pueblo de Cuba y la Patria Grande toda, recuerda el aniversario N° 167 del nacimiento de su Apóstol, José Julián Martí.  Nació en La […]

Natalicio de José Martí: 28 de enero de 1853

Natalicio de José Martí: 28 de enero de 1853

Tal es el poderío de los “Gigantes de Siete Leguas” en el siglo XXI, que nuestra tarea como revolucionarixs deber ser la de dar batalla en todos los frentes de dominación de sus botas.  

Recordar es hacer historia en tiempo presente. Hoy, 28 de enero, el pueblo de Cuba y la Patria Grande toda, recuerda el aniversario N° 167 del nacimiento de su Apóstol, José Julián Martí. 

Nació en La Habana en 1853 y fue un hombre de su tiempo. Es también un hombre de nuestro tiempo, y lo seguirá siendo, porque la trascendencia de su legado político es  fuente de inspiración  y enseñanza ante la actualidad de su ejemplo.  

Fue un líder político, creador, poeta y periodista. Fue escritor, maestro, filósofo y combatiente. Fue ante todo un revolucionario que actuó de acuerdo a los desafíos y urgencias de su tiempo, denunciando con la palabra y la espada, y poniendo toda su vida en pos de la total libertad de Cuba y Nuestra América.  

“El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas; Es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca“ 
 
Hijo de padre y madre españolxs, su vida se vio marcada a fuego por los intentos independentistas cubanos frente al decadente reino español y las primeras señales de la voracidad imperialista de la potencia del norte americano. En este sentido, puede ser considerado como exponente inicial en el análisis de la transición de la dominación colonial por la imperialista, de acuerdo a las particulares del capitalismo periférico implando en América.  

Las persecuciones, detenciones y deportaciones fueron recurrentes desde su más temprana edad. Tras su primer exilio en Valencia llega a México. Son tiempos de la Guerra de los Diez Años (1868-1878) y se había provocado un gran éxodo de cubanxs, ofreciendo las condiciones para el refugio político y el armado de redes clandestinas. Así, su labor se centró en la reorganización de lxs revolucionarixs y la elaboración de planes insurreccionales dirigidos por hombres de la talla de Antonio Maceo y Máximo Gómez, como el posterior y fallido Plan Fernandia.  

El análisis de las causas que impidieron el éxito en la Guerra de los Diez Años, hizo comprender a Martí que la unidad de todos los revolucionarios era condición indispensable para el triunfo de sus luchas. En tal sentido funda una Comisión Ejecutiva para dirigir las actividades independentistas, y ya hacia 1892 redacta las Bases de Partido Revolucionario Cubano, fundando el periódico Patria como su órgano oficial.  

Su permanencia por las nacientes repúblicas de México, Guatemala y Venezuela le permitió relacionarse con figuras de renombre, constituyendo una verdadera escuela para la definición de sus ideas libertarias y criticas al fracaso  del modelo de Estados Liberales. La estancia prolongada en Estados Unidos le mostró las internas de esta sociedad e incentivó a denunciar su carácter crudo, desigual y decadente, como así la existencia de todas las violencias y anomalías de las que generalmente se acusa a los pueblos hispanoamericanos. Toda esta carga ideológica se expresó en poesía, novelas, ensayos, tratados y cartas.  

Trascurre la experiencia práctica  y la madurez política  emerge junto al accionar revolucionario de un dirigente excepcional que se va formando, y fundamenta  búsquedas de soluciones que se correspondan con sus realidades.  

Tras encabezar el levantamiento de 1895, que  tiempo después desencadenaría la victoria frente a los españoles, muere en combate el 19 de Mayo en la zona de Dos Ríos, cerca de Palma Soriano. 

Si bien es considerado el principal modelador de la nacionalidad cubana tal como la conocemos, a comienzos siglo XX  la burguesía, el imperialismo y sus políticos huían del legado político de Martí, ofreciendo una imagen angelical y moralista del mismo.  

El hilo rojo de la historia nos conduce así a la masiva Marcha de las Antorchas del 28 de Enero de 1953, al cumplirse el centenario de vida de Martí. Justamente esa noche se vio por primera vez desfilar públicamente al contingente de hombres y mujeres, dirigidos por un  tal Fidel Castro, que meses después protagonizarían las heroicas acciones del 26 de Julio. Estaba claro de antemano que Martí formaba parte esencial del armamento ideológico necesario para pensar y hacer una Revolución.  Fidel recoge de esta forma la experiencia de Túpac Amaru, de Bolívar y de Martí, erigiéndose como su principal discípulo 

Precursor de la lucha antimperialista, Martí ve en el “Gigante de Siete Leguas” el peligro mayor para la libertad de Cuba y toda América Latina y el Caribe. Así, el antimperialismo y la noción de unidad de todxs lxs revolucionarixs es condición lógica y consecuente de quienes luchamos por la libertad y dignidad de nuestro pueblo.  

La mentira camuflada como perfecto guion de aparente verdad, la desestabilización de gobiernos como en Venezuela, la agresión al pueblo iraní, la amenaza permanente de guerra y el terrorismo de sus satélites, el Golpe de Estado en Bolivia y el reforzamiento del genocida bloqueo contra el pueblo de Cuba fue advertido por Marti y hoy lamentablemente nos golpea en nuestra cara.  

Para Martí, el conocimiento de nuestra tierra, sus habitantes y su historia es condición determinante para que el continente se reencuentre consigo mismo. La visión integral de los problemas le permitió planificar una verdadera estrategia pedagógica para Nuestra América en las que las nociones de tradición, herencia y pertenencia son claves. 

“Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”