Mujeres luchadoras cordobesas y jujeñas tejen agenda feminista y territorial por la transformación social

Entre el 29 y 30 de julio de 2025, Espranza Pereyra referenta del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) de Jujuy recorrió distintos espacios de organización popular en la provincia de Córdoba, compartiendo experiencias con mujeres de barrios, cooperativas y medios comunitarios en el marco del proyecto Mujeres que fortalecen mujeres. Esperanza Pereyra, referenta del MNCI […]

Mujeres luchadoras cordobesas y jujeñas tejen agenda feminista y territorial por la transformación social

Mujeres luchadoras cordobesas y jujeñas tejen agenda feminista y territorial por la transformación social

Entre el 29 y 30 de julio de 2025, Espranza Pereyra referenta del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) de Jujuy recorrió distintos espacios de organización popular en la provincia de Córdoba, compartiendo experiencias con mujeres de barrios, cooperativas y medios comunitarios en el marco del proyecto Mujeres que fortalecen mujeres.

Esperanza Pereyra, referenta del MNCI de Jujuy comenzó su visita por Córdoba junto a un grupo de trabajadorxs del Centro Oftalmológico dr Ernesto «che» Guevara la mañana del martes 29 de julio de 2025 en el Centro Vecinal del barrio 6 de Agosto. El equipo se reunió con mujeres que sostienen ese espacio comunitario. Allí dialogaron sobre los desafíos cotidianos del barrio, el rol creciente de las mujeres en la reproducción de la vida en contextos de crisis y la importancia de los encuentros entre territorios. La joven luchadora jujeña compartió el testimonio de las comunidades de Los Perilagos, destacando la participación activa de niños, niñas y jóvenes en la organización colectiva y celebrando la posibilidad de construir puentes entre regiones a través del proyecto Mujeres que fortalecen mujeres.

Por la siesta del mismo día, la delegación visitó el local del Frente de Género “María de las Mercedes Gómez” – “Las Mechas”, en el barrio Villa Serrana (Argüello), espacio del Movimiento Pueblo, Lucha y Trabajo. Las compañeras cordobesas guiaron un recorrido por su huerta, taller textil y comedor comunitario, mostrando cómo articulan producción, cuidado y organización política. En el salón de asambleas, se compartieron memorias de lucha, estrategias de trabajo territorial y relatos de resistencia. La referenta jujeña, conmovida por las similitudes en las experiencias, denunció la violencia patriarcal del Estado: ausente ante las necesidades básicas, pero presente para desalojar, saquear tierras y criminalizar a las comunidades.

Esa misma noche, la compañera del MNCI participó del programa semanal N.º 115 de La Fragua, que se emite desde el Centro Oftalmológico Dr. Ernesto “che” Guevara en el barrio San Martín. En el segmento central, expuso las problemáticas que enfrentan las comunidades campesinas e indígenas en Jujuy, especialmente tras el Jujeñazo de 2023, cuyas consecuencias aún se sienten en la represión, la judicialización de la protesta y el recorte de derechos.

El miércoles 30, la agenda se trasladó al Valle de Punilla. En la mañana, en la Cooperativa Llamcay de Huerta Grande, se realizó el “Encuentro de mujeres que fortalecen mujeres: Hacia una agenda común por la justicia social”, con referentas de múltiples organizaciones. En un clima de confianza, se analizó la situación territorial desde una perspectiva feminista y disidente, denunciando las violencias estructurales pero celebrando, sobre todo, la potencia de la organización de base como semilla de otros mundos posibles.

Por la tarde, el recorrido culminó en Villa Giardino, en la cooperativa Mujeres de la Tierra, donde mujeres gestionan un vivero y huerta comunitaria. Allí, las conversaciones se ampliaron al contexto global: por un lado, el avance del extractivismo, la especulación inmobiliaria y el turismo depredador; por el otro, el florecimiento de proyectos colectivos que revalorizan la tierra, el cuidado y los saberes ancestrales. Se destacó la necesidad de construir espacios pedagógicos holísticos donde se enseñe y aprenda a vivir de otro modo: en comunidad, en armonía con la naturaleza y en resistencia al capitalismo patriarcal.