Mujeres del barrio 20 de Junio de Fraile Pintado priorizan salud mental, infancias y violencia de género en primer taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”

En el barrio 20 de Junio de Fraile Pintado, 21 mujeres participaron del primer encuentro del ciclo de talleres “Derechos, Género y Diversidad”, donde definieron colectivamente las temáticas que consideran urgentes en su territorio: desde la crisis en salud mental y adicciones hasta la falta de acceso a derechos sexuales, reproductivos y protección para las […]

Mujeres del barrio 20 de Junio de Fraile Pintado priorizan salud mental, infancias y violencia de género en primer taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”

Mujeres del barrio 20 de Junio de Fraile Pintado priorizan salud mental, infancias y violencia de género en primer taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”

En el barrio 20 de Junio de Fraile Pintado, 21 mujeres participaron del primer encuentro del ciclo de talleres “Derechos, Género y Diversidad”, donde definieron colectivamente las temáticas que consideran urgentes en su territorio: desde la crisis en salud mental y adicciones hasta la falta de acceso a derechos sexuales, reproductivos y protección para las infancias.

El pasado sábado 26 de abril, en el barrio 20 de Junio de Fraile Pintado, se llevó a cabo el primer taller del proyecto Mujeres que fortalecen mujeres, una iniciativa impulsada por la organización Juanita Moro junto a la Colectiva de Mujeres en Formación del barrio. La jornada reunió a 21 mujeres interesadas en abordar problemáticas que afectan su vida cotidiana, con un enfoque participativo que pone en el centro sus propias prioridades.

Las talleristas Georgina Torino, Jorgelina Manzano y María José Álvarez Carrera presentaron el proyecto y propusieron como eje de reflexión inicial el tema de los fascismos y neofascismos, a partir de un video disparador. Si bien al principio hubo cierta timidez, con el tiempo se generó un clima de confianza que permitió un debate profundo y sincero.

Las participantes —muchas de ellas jóvenes— reconocieron desconocer los conceptos de fascismo y neofascismo, pero sí identificaron con claridad sus manifestaciones cotidianas: racismo, xenofobia y discriminación. “Necesitamos más información y conocer nuestros derechos”, fue una de las frases que resonó con fuerza durante el encuentro.

A partir del diálogo, emergieron con claridad cuatro ejes prioritarios que guiarán los próximos talleres:

1) Salud mental y consumo problemático de sustancias, especialmente en la juventud, en un contexto de falta de oportunidades laborales y formativas.
2) Derechos de las infancias, ante situaciones de riesgo por maltrato, abuso y trabajo infantil.
3) Violencia de género, con un fuerte reclamo por la falta de respuestas efectivas de los servicios estatales y la necesidad de conocer recursos concretos para acompañar a quienes la padecen.
4) Salud sexual y derechos reproductivos, incluyendo la grave escasez de métodos anticonceptivos, la ausencia de consejerías IVE en el territorio y la falta de implementación real de la Ley 27610.

Además, las asistentes denunciaron dificultades crónicas para acceder a la salud: “No tiene ganas de ir al Hospital”, “hay maltrato, faltan profesionales y profesionalismo”, expresaron. También alertaron sobre la falta de Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, limitada a fechas simbólicas y con resistencia familiar.

Como cierre, se acordó retomar los encuentros en la segunda quincena de mayo, tras las elecciones provinciales, y crear un canal de comunicación directo —como un grupo o lista de difusión— para fortalecer la articulación entre las participantes y el equipo de Juanita Moro.

Este primer taller no solo marcó el inicio de un ciclo formativo, sino que también evidenció el poder transformador del diálogo colectivo: cuando las mujeres del territorio nombran sus realidades, también trazan el camino para cambiarlas.