Once personas provenientes del interior de Jujuy, en el marco del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres” y del programa internacionalista Operación Milagro, fueron intervenidas quirúrgicamente de cataratas y pterigium en el Centro Oftalmológico Dr. Ernesto “Che” Guevara, que funcionó nuevamente como punto de acogida. Durante los días previos, las pacientes realizaron estudios prequirúrgicos y pernoctaron en el mismo centro. Una de ellas, Asunta, oriunda de Fraile Pintado, vinculó su operación con el programa de alfabetización “Yo sí puedo”: “Se me complicaba mucho continuar con las clases porque tenía muy deteriorada la visión”, declaró.}
El centro oftalmológico Dr. Ernesto “Che” Guevara funcionó nuevamente como punto de acogida para el contingente N° 5 de pacientes para operarse gracias al programa Operación Milagro en el marco del del proyecto de cooperación internacional “Mujeres que fortalecen mujeres”. Durante los días previos a las intervenciones quirúrgicas, las pacientes realizaron los estudios prequirúrgicos y pernoctaron en las habitaciones de alojamiento del mismo centro de salud.
De esta manera, se logró atender una necesidad primordial para la población vulnerable de la provincia de Jujuy: la salud visual. En diálogo con el equipo de comunicación de la fundación, una de las pacientes señaló que en Jujuy “es muy costosa” este tipo de cirugía y destacó el esfuerzo solidario que hacen las distintas personas que son parte de este trabajo para mejorarmla calidad de vida de aquellos y aquellas que parecen totalmente invisibles para el estado.
Durante su estadía, las once personas que viajaron para operarse compartieron con trabajadoras y trabajadores del centro oftalmológico, quienes resultan fundamentales en las semanas de recepción de pacientes del interior del país. Toda la logística —desde el abrigo para las camas hasta la alimentación— depende del esfuerzo cotidiano del personal del establecimiento.
Junto al contingente viajó también una compañera de la ONG Juanita Moro, cuyo rol es clave para garantizar el acompañamiento necesario y los cuidados postquirúrgicos que aseguraron resultados óptimos en cada intervención.
Una de las pacientes entrevistadas fue Asunta, oriunda de Fraile Pintado, quien accedió a una cirugía de cataratas. Asunta se encuentra actualmente alfabetizándose gracias al programa cubano “Yo sí puedo”. Su caso refleja la articulación entre salud y educación que impulsan los programas solidarios internacionalistas Operación Milagro y Yo si puedo. «Si bien estaba muy motivada con la posibilidad de alfabetizarme, sinceramente se me complicaba mucho continuar con las clases ya que tenía muy deteriorada la visión, espero que ahora que pude realizarme la cirugía gracias a Operación Milagro esas condicionamientos cambien y pueda finalmente terminar el Yo Si Puedo y colaborar para que otras personas puedan alfabetizarse».
Este camino lo empezó a transitar el pueblo cubano tras el triunfo revolucionario y sigue siendo el motor que impulsa la apertura de puntos de alfabetización en casas de familia, centros de jubilados y vecinales. “Es enorme el trabajo por delante, pero así contagiamos a vecinos y vecinas para transformar la realidad que ataca siempre a los de abajo”, expresaron desde la organización. El objetivo final y en el cual se pretende incluir a todas las personas que de alguna manera participan de estos proyectos, es construir un futuro donde las relaciones humanas estén basadas en la fraternidad, y donde la desigualdad y el lucro a costa del esfuerzo ajeno sean solo una triste anécdota del pasado.