Encabezó una brigada de médicos que atendieron en una jornada a 812 personas. Los oftalmólogos trabajaron 12 horas continuadas. Otras demandas fueron por pediatría y odontología. “Los médicos debemos ser solidarios y no enriquecernos con el dolor ajeno”..
La médica cubana, Aleida Guevara March, visitó el país en el marco de una agenda programada por la fundación Un Mundo Mejor es Posible (UMMEP), que dio comienzo a la obra donde se construye el primer Hospital Escuela de Oftalmología Dr Ernesto Che Guevara, en la ciudad de Córdoba, con el apoyo de Cuba y la solidaridad del pueblo argentino.
En la ciudad de Humahuaca, a donde llegó con una brigada médico cultural integrada por 160 participantes, entre los que cuentan cerca de 70 médicos, que viajaron de todo el país, Aleida fue recibida en el Hotel Provincial con un homenaje a cargo del intendente municipal, Lito Herrera, que la declaró visitante ilustre, le hizo entrega de las llaves de la ciudad en el marco de una fiesta popular bajo las insignias patria de Argentina y Cuba.
La Cuarta Brigada de médicos con auxiliares se estableció en el Hospital Provincial de Humahuaca, en la sede la de Obra Claretiana para el Desarrollo (OCLADE), de la Prelatura de Humahuaca, que dirige el Obispo Pedro Olmedo y en 10 centros barriales, además de visitas realizadas casa por casa donde también concurrieron los equipos de alfabetizadores del programa Yo Sí Puedo.
El informe final del trabajo registra que fueron atendidas 812 personas en Oftalmología; que se hallaron 162 pacientes que serán operados de cataratas y ptergium en los hospitales de Bolivia; se indicaron 280 pares de lentes, la mayoría de alta graduación; se atendieron 60 niños en Pediatría y los odontólogos hallaron 185 personas, en su mayoría niños, con caries.
En las visitas a 265 hogares concurrieron médicos y asesores del Yo Sí Puedo que hallaron 85 personas con analfabetismo absoluto y 101 analfabetos funcionales, todos interesados en incorporarse al programa, con el logro de que 54 voluntarios se ofrecieron como facilitadores para dar las clases, en el marco del programa que ya alfabetizó a 27.000 argentinos en todo el país.
Durante la misma jornada del sábado 27 de septiembre, se dictaron talleres en diferentes puntos de la ciudad, sobre “Maternidad segura centrada en la familia”; los artistas plásticos pintaron los muros de un centro infantil y un grupo de teatro trabajó en expresión corporal con niños en los barrios.
En San Salvador de Jujuy, la hija del Che llegó invitada por la organización social Juanita Moro donde fue homenajeada en el municipio y declarada visitante ilustre por parte del intendente Raúl Jorge. Por separado recibió a los dirigente sociales, Milagro Salas, Perro Santillán y familiares de desaparecidos, de esa provincia.
En la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNJ, la doctora Guevara dio una conferencia, en una auditorio colmado de público estudiantil y se proyectó el documental “El día que el Che estuvo en Gan Gan”, que aborda la experiencia de la Segunda Brigada realizada en esa ciudad de la meseta patagónica en 2013.
Durante su estadía en Córdoba, además de poner la placa fundacional en la obra que construye el Hospital Escuela que lleva el nombre de su padre, Aleida Guevara disertó en la sede del Rectorado de la Universidad Nacional y en el sindicato Luz y Fuerza, donde mantuvo un emotivo encuentro con familiares de desaparecidos y con el hijo del líder sindical, Agustín Tosco, uno de los principales protagonistas en 1969 el Cordobazo.
En Buenos Aires, la hija del Che disertó ante un auditorio colmado de médicos que fueron convocados por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), donde señaló con énfasis que “los médicos debemos ser solidarios y no enriquecernos con el dolor ajeno”.
La hija del mítico guerrillero Che Guevara insistió que “los médicos se forman para servir y ayudar al pueblo y no para enriquecerse con el dolor ajeno. No estamos pidiendo nada especial, es un derecho humano”, durante su visita a un asentamiento en Longchamps donde la declararon “pobladora ilustre de la toma de tierras”. En ese lugar trabajan 25 médicos y la mayoría son egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), de La Habana.
En una visita al Rectorado de la Universidad de La Plata, Aleida Guevara opinó que “los médicos de este país son muy buenos, de alta calidad, pero es una lástima que la medicina sea un negocio”. Al hablar de su país dijo que “estimulan para que los médicos quieran ser de Familia, construyendo el consultorio y arriba la vivienda. Explicó que las brigadas reúnen a los médicos que estudiaron en la ELAM y se suman otros que egresaron de las universidades argentinas. “Nuestro interés –aclaró- es que mantengan la conciencia que se les inculcó en Cuba, de que deben servir a su pueblo como profesionales de la salud y que el sistema no los absorba y se pierdan”.
En el acto de despedida, que tuvo lugar en la Unión Cultural Armenia, la hija del Che se refirió, además del tema principal que la trajo a nuestro país, a los problemas cotidianos que tienen todas las sociedades y puso como ejemplo como el cuentapropismo en Cuba atenta contra el sistema igualitario. “Un carpintero pretendió cobrarme seis mil pesos por arreglarme los cajones de la cocina, cuando yo cobraba treinta pesos por mes en el Hospital de Pediatría”, se quejó Aleida.
La doctora Guevara March se refirió con especial emoción a los 5 héroes cubanos que por trabajar para defender a su país del terrorismo de Miami, fueron encarcelados y condenados en juicios que no tuvieron en cuenta las leyes internacionales y tampoco las normas jurídicas estadounidenses. “Dos de ellos ya regresaron a Cuba, desgraciadamente cumpliendo injustas cadenas. No logramos liberarlos antes. Pero nos quedan tres compañeros ahora, uno condenado a dos cadenas perpetuas, Gerardo tendría que vivir dos vidas para poder pagar lo que EE.UU. pretende”.
En la misma línea expresó que el gobierno norteamericano manipula y viola sus propias leyes y solamente la presión internacional es la que puede lograr que los jueces de EE.UU. tomen alguna medida. “Nosotros no hemos pedido en ningún momento que Estados Unidos sea magnánimo con estos hombres. Lo que sí estamos exigiendo –finalizó Aleida- es que cumplan con sus leyes…fíjense la necesidad que tenemos de unir las fuerzas”.

