En Fraile Pintado, mujeres tejen resistencia frente a la violencia machista y exigen justicia por Tamara Fierro

El 23 de agosto de 2025 se realizó en Fraile Pintado (Jujuy) el segundo taller de género del año, en el marco del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”. Convocadas por el dolor del femicidio de Tamara Fierro y la represión a las marchas por justicia, ocho referentas de organizaciones locales reflexionaron sobre las violencias de […]

En Fraile Pintado, mujeres tejen resistencia frente a la violencia machista y exigen justicia por Tamara Fierro

En Fraile Pintado, mujeres tejen resistencia frente a la violencia machista y exigen justicia por Tamara Fierro

El 23 de agosto de 2025 se realizó en Fraile Pintado (Jujuy) el segundo taller de género del año, en el marco del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”. Convocadas por el dolor del femicidio de Tamara Fierro y la represión a las marchas por justicia, ocho referentas de organizaciones locales reflexionaron sobre las violencias de género, el retroceso de políticas públicas y la necesidad urgente de visibilizar derechos y fortalecer redes comunitarias.

En un contexto marcado por el duelo y la indignación colectiva por el femicidio de Tamara Fierro —joven cuyos restos fueron hallados calcinados en mayo de 2025—, el sábado 23 de agosto se llevó a cabo en Fraile Pintado, departamento Ledesma (Jujuy), el segundo taller de género del año organizado por el proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”.

La actividad, coordinada por María José Álvarez Carreras, Jorgelina Manzano y Mariana Mamaní, contó con el acompañamiento territorial de Nina Surita y la participación de ocho mujeres referentas de organizaciones como el Movimiento Territorial Libre (MTL), el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), el Centro de Apoyo Comunitario y la Casa de la Mujer Italia Costello, sede anfitriona del encuentro.

El taller se abrió con una ronda en la que cada participante definió, en una palabra, qué es para ella la violencia contra las mujeres y las disidencias. Palabras como “impunidad”, “silencio”, “abandono” y “violación” llenaron una canasta simbólica que luego se convirtió en punto de partida para un intercambio profundo y doloroso. Una compañera compartió su experiencia de abuso sexual en la infancia, visibilizando las barreras culturales y institucionales que aún impiden la denuncia y la justicia.

El debate giró en torno a tres ejes centrales: la desnaturalización de las violencias machistas, el conocimiento (o desconocimiento) de los derechos y las leyes vigentes —como la Ley Nacional 26.485—, y la crisis de los servicios de atención en el territorio. Las participantes denunciaron el cierre del programa Acompañar, la falta de insumos anticonceptivos en hospitales, la precarización de las trabajadoras de género y la ausencia de campañas de difusión de derechos, en contraste con otras localidades como Perico, donde sí existen iniciativas en transporte público.

También se abordó el hostigamiento institucional: “La policía cuida al asesino en vez de cuidar a las víctimas”, dijeron al recordar la represión sufrida durante las marchas por Tamara, donde, según relataron, hubo infiltrados para justificar la violencia policial. Las más jóvenes compartieron cómo, al defender a sus compañeras, terminan siendo criminalizadas ellas mismas.

A pesar del panorama desolador, el taller cerró con propuestas concretas: impulsar campañas de difusión en medios comunitarios y transporte público, fortalecer redes de contención para romper el aislamiento, y construir “recursoseros” territoriales —guías locales de acceso a derechos— inspirados en el material de la ONG Juanita Moro.

Este encuentro no solo fue un espacio de formación, sino un acto de resistencia colectiva. En palabras de las propias participantes: “Se puede evitar… pero necesitamos políticas, información y acompañamiento”. Y en ese camino, “Mujeres que fortalecen mujeres” sigue tejiendo, junto a las organizaciones del territorio, herramientas para la defensa de la vida, la memoria y la justicia.