A nueve años de su partida física, el legado de Fidel sigue vivo en las misiones cubanas de solidaridad en Argentina

A nueve años del fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la Fundación UMMEP rinde homenaje a su visión emancipatoria, que impulsa el trabajo cotidiano del Centro Oftalmológico Dr. Ernesto Che Guevara en el barrio San Martín de Córdoba capital. Desde este territorio, decenas de trabajadores, colaboradores y cientos de pacientes honran su compromiso […]

A nueve años de su partida física, el legado de Fidel sigue vivo en las misiones cubanas de solidaridad en Argentina

A nueve años de su partida física, el legado de Fidel sigue vivo en las misiones cubanas de solidaridad en Argentina

A nueve años del fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la Fundación UMMEP rinde homenaje a su visión emancipatoria, que impulsa el trabajo cotidiano del Centro Oftalmológico Dr. Ernesto Che Guevara en el barrio San Martín de Córdoba capital. Desde este territorio, decenas de trabajadores, colaboradores y cientos de pacientes honran su compromiso con la transformación social, la salud como derecho y la solidaridad internacionalista.

Desde el Centro Oftalmológico Dr. Ernesto Che Guevara se realizan consultas, cirugías visuales, pesquisas activas y talleres comunitarios en barrios postergados de Córdoba y otras provincias del país. Esta práctica de solidaridad popular hoy sigue multiplicándose gracias a una decisión política histórica: la de Fidel Castro y Hugo Chávez. La convicción de desplegar misiones médicas y de alfabetización en todo el continente como un acto de justicia y emancipación continúa trabajando para sembrar semillas de dignidad en cientos y miles de personas a las cuales tanto Operación Milagro como el programa Yo Sí Puedo atraviesan directamente, tanto para mejorar sus condiciones de vida como para demostrar que un mundo mejor es posible y depende de nosotros mismos construirlo.

Desde la Fundación UMMEP, institución que lleva adelante en Argentina las misiones cubanas de solidaridad, reconocemos que este hospital popular no existiría sin el legado de Fidel. Las labores cotidianas se reconocen en su pensamiento de liberación y en su práctica revolucionaria cada vez que se sale a trabajar en los territorios. Quienes creyeron —y siguen creyendo— en las banderas de la igualdad, la fraternidad, el humanismo y la transformación comprendieron el mensaje que el Comandante nos dejó en sus últimos viajes a la Argentina: “Son ustedes los que deben diagnosticar, ustedes pueden realizar una pesquisa activa, ir casa por casa”. Y desde ahí demostrar en la práctica la urgencia y la gran posibilidad de cambiarlo todo. Desde la perspectiva de que vivimos en una sociedad injusta, desigual y violenta con quienes menos tienen, es nuestro deber transformarla.

“Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado”, dijo Fidel en 2000, y con ese mandato se actúa para que un vecino recupere la vista, una familia acceda a una consulta sin barreras económicas, o un equipo de salud camina barrio por barrio para encontrar a quien más lo necesita.

Las palabras del Comandante trascienden el tiempo: “Ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”. Cuba, que sufre el bloqueo más prolongado de la historia contemporánea, y responde con solidaridad. Hoy, en Argentina, esa solidaridad se traduce en operaciones visuales, en diagnósticos oportunos, en vínculos con barrios postergados y organizaciones comunitarias, y en la certeza de que atender nuestros problemas con nuestros propios esfuerzos es también un acto político.

En un mundo donde la desigualdad define quién tiene derecho a sanar, el ejemplo de Fidel sigue siendo brújula. Porque, como él mismo afirmó: “El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso Cuba se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo”.

Hoy, trabajadores, pacientes y colectivos que construyen desde la salud alternativas transformadoras desde abajo le dicen: gracias, Fidel. La revolución sigue caminando.