Día de la Medicina Latinoamericana en el centro oftalmológico Dr Ernesto Che Guevara

El 3 de diciembre se celebra en América Latina el Día de la Medicina Latinoamericana en homenaje a Carlos Juan Finlay, médico cubano cuya investigación sobre la fiebre amarilla marcó un hito en la salud pública. Pero esta conmemoración también es una oportunidad para recordar una visión más amplia de la medicina: la que el […]

Día de la Medicina Latinoamericana en el centro oftalmológico Dr Ernesto Che Guevara

Día de la Medicina Latinoamericana en el centro oftalmológico Dr Ernesto Che Guevara

El 3 de diciembre se celebra en América Latina el Día de la Medicina Latinoamericana en homenaje a Carlos Juan Finlay, médico cubano cuya investigación sobre la fiebre amarilla marcó un hito en la salud pública. Pero esta conmemoración también es una oportunidad para recordar una visión más amplia de la medicina: la que el Che Guevara definió como “arma de solidaridad”, inseparable de la justicia y la participación popular.

El 3 de diciembre no se celebra solo una fecha, sino un ideal: el de una medicina latinoamericana, arraigada en la ciencia, el humanismo y la defensa de la vida colectiva. Ese día se rinde homenaje a Carlos Juan Finlay, médico cubano nacido en 1833, cuyo trabajo pionero demostró que la fiebre amarilla no se transmitía por el aire ni por contacto directo, sino por la picadura del mosquito Aedes aegypti. A pesar del escepticismo de su época, Finlay perseveró con rigor y convicción ética. Su descubrimiento no solo evitó millones de muertes, sino que sentó las bases de la epidemiología moderna y de políticas sanitarias centradas en la prevención colectiva, no en la cura individual.

Más allá del laboratorio, el legado de Finlay invita a pensar la medicina como una práctica social. Y en esa línea, pocas voces expresaron con tanta claridad su dimensión política como la del Comandante Ernesto Che Guevara, también médico de formación. En un emblemático discurso del 20 de agosto de 1960, durante la inauguración de un curso político para profesionales de la salud en Cuba, el Che dejó en claro que la medicina no podía separarse de la transformación social:

“El principio en que se basare el atacar las enfermedades es crear un cuerpo robusto, pero no es crear un cuerpo robusto con el trabajo artístico de un médico sobre un organismo débil, sino crear un cuerpo robusto con el trabajo de toda la colectividad, sobre todo esa colectividad social”.

Para el Che, el médico no era un técnico aislado, sino un actor comprometido con la construcción de una sociedad más justa. Su visión integraba la ciencia con la solidaridad, la especialización con la prevención, y el cuidado individual con la acción colectiva. Denunció el carácter mercantil y elitista de la medicina bajo el capitalismo, y propuso, en cambio, una práctica en la que la salud fuera un derecho colectivo, construido junto al pueblo y no impuesto desde arriba.

Además, insistió en que todos los trabajadores de la salud —desde médicos hasta técnicos de laboratorio— debían asumir un rol activo en la sociedad, aprender del pueblo y aportar a la formación de un “hombre nuevo”: no estandarizado, sino liberado en su capacidad creadora, movido por el altruismo y la conciencia social.

Esta visión —preventiva, integral, popular y profundamente humanista— sigue siendo urgente en un contexto donde los sistemas de salud están sometidos a la lógica del lucro, donde el acceso a la atención médica depende del poder adquisitivo y donde se ignora que la salud no se produce solo en hospitales, sino en las condiciones de vida, trabajo, educación y dignidad.

Celebrar el Día de la Medicina Latinoamericana, entonces, es reivindicar a Finlay y al Che no solo como figuras históricas, sino como referentes vivos de una medicina que se ejerce con ciencia, con ética y con el pueblo. Una medicina que no espera pacientes, sino que va a su encuentro. Que no cura cuerpos aislados, sino que transofrma comunidades para el libre desenvolvimiento de una sociedad justa y soberana.

👉 Sumate desde tu barrio
En Córdoba, esta medicina se construye todos los días: en las campañas de detección de ceguera evitable, en los talleres con centros de jubilados, en las articulaciones con escuelas y centros de salud, y en la certeza de que nadie debe quedar afuera por no poder pagar. Si querés acompañar, colaborar o proponer una actividad en tu territorio, escribinos. Porque, como decía Martí y repetía el Che: “Hacer es la mejor manera de decir”.

Esta reflexión acompaña una entrevista a Eduardo Maturano, director médico del centro oftalmológico realizada en Radio La Chispa en el marco de la conmemoración del 3 de diciembre.