La ONG Juanita Moro impulsa un taller feminista sobre género, interseccionalidad y derechos en el comedor Jorgito de Alto Comedero

El 6 de septiembre de 2025, la ONG Juanita Moro realizó en el comedor comunitario Jorgito de Alto Comedero (Jujuy) un taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”. Con la participación de 15 mujeres del barrio, se abordaron estereotipos de género, conquistas legales, violencia simbólica, desigualdades en contextos de ruralidad y discapacidad, y la interseccionalidad […]

La ONG Juanita Moro impulsa un taller feminista sobre género, interseccionalidad y derechos en el comedor Jorgito de Alto Comedero

La ONG Juanita Moro impulsa un taller feminista sobre género, interseccionalidad y derechos en el comedor Jorgito de Alto Comedero

El 6 de septiembre de 2025, la ONG Juanita Moro realizó en el comedor comunitario Jorgito de Alto Comedero (Jujuy) un taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”. Con la participación de 15 mujeres del barrio, se abordaron estereotipos de género, conquistas legales, violencia simbólica, desigualdades en contextos de ruralidad y discapacidad, y la interseccionalidad como clave para entender las múltiples formas en que el patriarcado atraviesa la vida cotidiana.

En el corazón del barrio Alto Comedero, en las 150 Hectáreas de San Salvador de Jujuy, el comedor Jorgito —con nueve años de trayectoria brindando alimentación, contención y actividades educativas en un territorio de alta vulnerabilidad— se convirtió el 6 de septiembre de 2025 en un espacio de formación feminista y conciencia colectiva. Allí, la ONG Juanita Moro llevó adelante un nuevo taller del proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres”, con la participación de 15 mujeres vinculadas al comedor: madres, cocineras y referentas comunitarias.

La jornada, diseñada desde un enfoque interseccional y crítico del patriarcado, tuvo como objetivo deconstruir normas, estereotipos y mandatos que limitan la vida de mujeres y diversidades, especialmente en contextos populares. “Las leyes logradas no alcanzan si persisten los femicidios, los travesticidios y las desigualdades estructurales”, señaló la facilitadora al abrir el encuentro.

El taller se desarrolló en varias instancias. Primero, a través de una ronda de presentación y dinámicas corporales, las participantes compartieron sus vínculos con el comedor y sus experiencias como cuidadoras. Luego, se trabajó el eje “Géneros y estereotipos”, explorando conceptos como sexo, género, identidad, expresión y diversidad sexual mediante un cuestionario y una puesta en común que visibilizó cómo desde la infancia se les asignan roles y expectativas.

En una línea de tiempo colectiva, se recuperaron las luchas históricas que dieron lugar a leyes fundamentales: Ley de Violencia contra las Mujeres, ESI, Matrimonio Igualitario, Ley de Identidad de Género, Ley de Salud Sexual y Reproductiva, entre otras. Las participantes destacaron el rol de las “mareas verdes” y acordaron que “hay que seguir unidas para que no nos avasallen los derechos alcanzados”.

Posteriormente, se abordaron las desigualdades en contextos concretos: ruralidad, discapacidad, trabajo no remunerado y acceso a recursos. En una actividad grupal con publicidades reales, analizaron cómo los medios reproducen el sistema binario, heteronormativo y patriarcal, y cómo la violencia simbólica naturaliza roles y limita la autonomía.

El cierre fue profundamente emotivo: en equipos, las mujeres realizaron mapeos corporales interseccionales, plasmando en dibujos y escritos cómo las atraviesan las desigualdades, los mandatos, las violencias y las políticas (o su ausencia). Desde sus historias de vida —desde la infancia hasta la adultez— reflexionaron sobre crianzas, autonomía, salud, sexualidad y autoestima, reconociendo cuánto del patriarcado internalizaron… y cuánto están dispuestas a transformar.

Al finalizar, el 95% de las participantes expresó alta satisfacción con el taller, valorando especialmente el espacio seguro, el lenguaje accesible y la posibilidad de nombrar lo que muchas veces permanece en silencio. El 5% restante sugirió extender el tiempo para profundizar aún más los temas.

Este encuentro reafirma que, en los comedores, en las esquinas y en los barrios, las mujeres siguen siendo las que tejen redes de cuidado, conocimiento y resistencia. Y que, con el acompañamiento de la ONG Juanita Moro, el proyecto “Mujeres que fortalecen mujeres” sigue sembrando herramientas para construir, desde abajo, una vida más justa, libre y digna.