Se lanzó el programa “Yo sí puedo” en el Hogar de Día Yaven Tarenghs de Ushuaia

El lunes 13 de octubre, a las 13:30 horas, se puso en marcha el programa de alfabetización “Yo sí puedo” en el Hogar de Día Yaven Tarenghs de Ushuaia, a pedido del Ministerio de Desarrollo de la provincia. La iniciativa ya identificó a nueve personas en situación de analfabetismo, cuatro de las cuales asisten al […]

Se lanzó el programa “Yo sí puedo” en el Hogar de Día Yaven Tarenghs de Ushuaia

Se lanzó el programa “Yo sí puedo” en el Hogar de Día Yaven Tarenghs de Ushuaia

El lunes 13 de octubre, a las 13:30 horas, se puso en marcha el programa de alfabetización “Yo sí puedo” en el Hogar de Día Yaven Tarenghs de Ushuaia, a pedido del Ministerio de Desarrollo de la provincia. La iniciativa ya identificó a nueve personas en situación de analfabetismo, cuatro de las cuales asisten al hogar y cinco que recibirán las clases en sus domicilios debido a limitaciones de movilidad.

El programa “Yo sí puedo”, reconocido internacionalmente por su metodología efectiva en la erradicación del analfabetismo, comenzó su implementación en Ushuaia el lunes 13 de octubre a las 13:30 horas en el Hogar de Día Yaven Tarenghs.
Se identificaron a nueve personas en situación de analfabetismo: cuatro asisten regularmente al hogar y otras cinco, que no pueden trasladarse por distintas patologías, serán acompañadas mediante un dispositivo domiciliario. Con estas últimas ya se realizaron las coordinaciones necesarias para llevar el programa directamente a sus hogares, asegurando así la continuidad del proceso de alfabetización sin barreras de acceso.

Además, se establecieron horarios fijos de atención para los participantes ya matriculados: los días lunes y viernes, de 13 a 15 horas. Esta planificación busca generar rutinas estables que favorezcan el aprendizaje y el compromiso de las personas participantes, reafirmando el enfoque inclusivo y transformador del programa. A través de este programa Cuba continua exportando herramientas concretas para atacar problemas de fondo que afectan a los que menos tienen. El internacionalismo y la solidaridad de la clase obrera contnúa siendo una llama de dignidad y una práctica necesaria para transformar este injusto mundo desde nuestra práctica cotidiana.