Centro Oftalmológico Dr. Ernesto “Che” Guevara. ¿Un imposible?

Hace días le vengo dando vueltas para escribir una nota. Una de esas que logren transmitir algo que es un imposible, un contrapelo de esta era. ¿Cómo se puede explicar un silencioso andar de quienes trabajan para volver a ver? Por José Fernandez para Laucha Pensaba arrancar contando formalmente qué es ese lugar, luego pensé […]

Centro Oftalmológico Dr. Ernesto “Che” Guevara. ¿Un imposible?

Centro Oftalmológico Dr. Ernesto “Che” Guevara. ¿Un imposible?

Hace días le vengo dando vueltas para escribir una nota. Una de esas que logren transmitir algo que es un imposible, un contrapelo de esta era. ¿Cómo se puede explicar un silencioso andar de quienes trabajan para volver a ver?

Por José Fernandez para Laucha

Pensaba arrancar contando formalmente qué es ese lugar, luego pensé que mejor era dar contundentes estadísticas para que cada palabra fuese irrefutable. Pero no. No viene el tema por allí. Lo más cerca que siento, que me aproximo es a contar quién es María, la de la foto. Ella está esbozando una sonrisa, parada en el hall central junto a su amiga, a la cual le debe estar muy agradecida por haberla acercado hasta ese lugar.

Ella me lo contó, “era muy difícil que yo me riera”. A su problema visual se le sumaba otros problemas de salud y como en un círculo vicioso se fue abandonando. “Primero perdí la visión de un ojo, luego la del otro, y un día estaba totalmente ciega”. Le pregunté desde cuándo, y me respondió que no recordaba.

La ceguera, esa oscuridad, no tan sólo te hace perder la visión, sino que perdés la dimensión del tiempo, ese constante de días y noches, atardeceres y amaneceres ya no está y el tiempo se borra y de a poco te va tragando