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«LA REVOLUCIÓN ESTÁ EN NOSOTROS, ES NUESTRA CONCIENCIA» Un dia como el de ayer, 31 de mayo, pero de 1929, nacía el periodista y revolucionario argentino #JorgeRicardoMASETTI. Referente para todos nosotros por su audacia como periodista y por su compromiso con las luchas revolucionarias en toda América Latina, fue el protagonista de «la mayor hazaña individual del periodismo argentino» -según palabras de Rodolfo Walsh- por sus entrevistas en Sierra Maestra con #FidelCastro y el #CheGuevara, pero además fundó y dirigió la agencia de noticias #PrensaLatina y, a partir de su amistad entrañable con el Che, fue uno de sus hombres de confianza y el elegido para conducir la guerrilla del EGP en Salta, durante 1963 y 1964…

Publicado el 13 de junio de 2019

Desde estas líneas, desde #RevistaSudestada, elegimos recordarlo con algunas de sus palabras:
“La Revolución ya no es un acontecimiento a observar, un hecho histórico a criticar, sino que la Revolución somos nosotros mismos, está en nosotros, es nuestra conciencia y la que nos juzga y nos critica y nos exige”
«Nada ni nadie logra detener ni conformar al revolucionario, porque esa es su vocación y su destino. Si no tiene armas, muerde. Si le arrancan los dientes, patea. Y si lo matan, escupe sangre.
Pero si se da el insólito caso que logra vencer, entonces lucha aún más. Porque ya no se enfrentará con el enemigo declarado que lo ataca con las armas en la mano sino que tiene que soportar en su propia mochila, el peso de la insidia solapada, la adulonería, la calumnia y las presiones internas y externas. Pelea aún más porque sabe que desde el gobierno no logrará la satisfacción del triunfo después de cada batalla. Y que luego de cada combate no habrá tregua reparadora.
Martí, cuyas sentencias no sólo convulsionan el espíritu, sino que sacuden hasta los huesos, afirmó que “patria es ara, no pedestal”. Y los revolucionarios verdaderos son aquellos que saben que en esa ara ofrendarán su vida, sus ambiciones y lo que le es aún más doloroso, hasta su orgullo. Porque ya no serán “ellos”, sino simples instrumentos del pueblo por el que luchan y se angustian. Porque su debatir será permanente, como permanente tendrá que ser la revolución».

Texto: Revista Sudestada